Ubicada en el sureste del Perú, la región de Puno cuenta con una población de 1,2 millones de habitantes, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Además, alberga tres pueblos indígenas: quechuas, aimaras y uro, que mantienen vivas sus tradiciones y contribuyen a la diversidad cultural de la región.
Su economía se basa principalmente en la agricultura y la ganadería. La minería, especialmente de oro, plata y estaño, tiene un peso importante. Sin embargo, gran parte de esta actividad se desarrolla de forma informal, sobre todo en zonas como La Rinconada, Carabaya y Sandia, donde más del 99 % de mineros no está formalizado, lo que también genera graves impactos ambientales y sociales. El turismo y el comercio, aunque en menor escala, complementan la economía regional, impulsados por el lago Titicaca y las ferias locales.
En 2010, CHS Alternativo, junto con la Red Kawsay y la Defensoría del Pueblo, implementaron la veeduría ciudadana, un esfuerzo colectivo que desde entonces promueve la vigilancia ciudadana y la defensa de los derechos.