Ubicada en la zona norte del país, la región fronteriza con Ecuador, tiene una población estimada de 2,1 millones de habitantes, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).
Su economía es liderada por el comercio, seguido por la manufactura y la agricultura, ganadería, caza y silvicultura. Sectores estratégicos como la extracción de petróleo, gas y minerales y la pesca refuerzan su perfil productivo.
Su condición de zona fronteriza ha favorecido el dinamismo comercial y el tránsito migratorio, incluido el de personas provenientes de Venezuela, lo que plantea oportunidades y desafíos para el empleo, los que son mayoritariamente informal. Además, la región es afectada por la pobreza persistente, una alta informalidad laboral, déficits en los servicios básicos y educación precaria.