Ubicada en el sureste del país, en plena Amazonía peruana, la región de Madre de Dios limita con Brasil y Bolivia. Según estimaciones del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), cuenta con 197 mil habitantes y alberga 10 pueblos indígenas, reflejando una gran riqueza cultural y biodiversidad.
Su economía se sustenta principalmente en la extracción de oro, actividad que concentra gran parte del empleo e ingresos, especialmente en zonas como Huepetuhe, La Pampa e Inambari. Esta minería puede desarrollarse de manera formal, informal o ilegal, siendo estas dos últimas las que generan mayores impactos ambientales y sociales. También destacan el aprovechamiento forestal de especies como caoba y cedro, la agricultura y el turismo, impulsado por su biodiversidad y áreas naturales protegidas, como la Reserva Nacional Tambopata y el Parque Nacional del Manu.
En 2010, CHS Alternativo y la Asociación Huarayo implementaron la veeduría ciudadana, con el objetivo de promover la vigilancia y la acción colectiva frente a problemáticas que afectan los derechos humanos y el desarrollo sostenible de la región. Desde 2015, esta veeduría es impulsada junto con la Oficina de Derechos Humanos del Vicariato de Puerto Maldonado, Cáritas y la Mesa de Concertación de Lucha contra la Pobreza, articulando esfuerzos con diversas organizaciones para fortalecer la participación ciudadana.replicas rolex